COMISIÓN OLAGUÍBEL DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS

Día Mundial de la Arquitectura

“La casa en la vida del hombre suplanta contingencias, multiplica sus afanes de continuidad. Sin ella el hombre sería un ser disperso. Lo sostiene a través de las tormentas del cielo y de las tormentas de la vida. Es cuerpo y alma. Es el primer mundo del ser humano”.

Estas son las palabras que emplea Gaston Bachelard en su libro La poética del espacio para describir la casa, la experiencia de habitar. Para él, la casa son todos los espacios de nuestras vivencias pasadas, donde hemos sufrido la soledad o gozado de ella. La casa es el lugar que proporciona cobijo y albergue y que condensa entre cuatro paredes nuestra intimidad.

La verdadera arquitectura entiende este lenguaje y trabaja con estos materiales, que no son físicos. La poética del espacio no se consigue con un gran presupuesto, ni con mármoles ni oropeles. Basta con buena arquitectura. La arquitectura hay que conocerla, aprender de ella y sentirla.

La Unión Internacional de Arquitectos UIA, a partir de 1997, instituyó el primer lunes de octubre de cada año para celebrar el Día Mundial de la Arquitectura.

Yendo más allá de la arquitectura, el término que la trasciende es el de hábitat. El hábitat proporciona a la arquitectura una dimensión global, amplía su significado extendiéndolo a todos aquellos lugares de condiciones apropiadas para que viva un organismo, una especie o una comunidad animal o vegetal. Lamentablemente, muchos de los lugares en donde vive en la actualidad un elevado porcentaje de población mundial no reúnen esas condiciones.

En el año 2000, por primera vez en la historia de la humanidad, la mitad de la población vivía en ciudades. En 1950, sólo había una ciudad con más de 10 millones de habitantes, Nueva York. En el año 2015, veintitrés ciudades sobrepasarán esa cifra. Tokio será la más poblada con 26,4 millones. Vivimos en un mundo sometido a un proceso acelerado de urbanización, pero también experimentamos la urbanización sin precedentes de la pobreza.

Atendiendo a una recomendación de la Comisión de Asentamientos Humanos, en 1985, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó también el primer lunes de octubre como Día Mundial del Hábitat.

Este año se propone el tema de la cooperación directa de una ciudad con otra, con el acrónimo C2C, City-to-City Cooperation. Esta cooperación se basa en la descentralización de los intercambios entre las propias ciudades, bajo la premisa de que todas tienen mucho que aprender y también mucho que enseñar, a pesar de las diferencias de intereses, de recursos y de situaciones que las separan. El futuro de los asentamientos humanos no está únicamente determinado por “cemento y ladrillos”, según se indica en una de las claves para la reflexión que facilita Naciones Unidas. La historia, la geografía y la cultura de un pueblo crean el contexto para la solidaridad humana. Además de “cemento y ladrillos” nuestras ciudades y pueblos necesitan el material social que proporcionan la tolerancia, el mutuo respeto y los valores compartidos.

Bachelard decía que la casa es nuestro rincón del mundo, nuestro primer universo. En realidad, todo espacio vivido y sentido lleva dentro de sí el concepto de hábitat, la noción de casa. El arquitecto puede colaborar a que todo espacio habitado sea un universo en sí mismo, rico en recuerdos y ensoñaciones. El Día Mundial del Hábitat nos ayudará también a descubrirlo.

El próximo día 7 de octubre de 2002, el Colegio de Arquitectos de Álava quiere sumarse a la celebración del Día Mundial de la Arquitectura con las siguientes actividades:

Reflexiones sobre Arquitectura

En diversos centros escolares de la ciudad tendrá lugar una serie de charlas que servirán para que los alumnos descubran, entiendan y disfruten de la arquitectura.

Reunión de puertas abiertas

En la sede de la Delegación de Álava del Colegio de Arquitectos, cualquier persona que lo desee podrá reunirse con profesionales de la arquitectura y departir libremente con ellos. El horario es de 7 a 9 de la tarde. Todos los asistentes obtendrán un pequeño obsequio conmemorativo.

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