
COMISIÓN OLAGUÍBEL DEL COLEGIO DE ARQUITECTOS

La ubicación del cuadrado perfecto de la Plaza España y las dos pastillas de los arquillos conforman la plaza de la Virgen Blanca y la plaza del Machete. Todo el conjunto está perfectamente articulado. Las dos plazas irregulares y los Arquillos sirven de charneta entre el tejido medieval y la plaza Nueva, que será el referente para el futuro ensanche. La clave del éxito está en la sección: con cinco niveles, salvamos los 22 metros de desnivel entre el Campillo -la zona más alta del casco medieval- y el llano de la plaza España. Los tres niveles intermedios son la plaza del Machete, el paseo peatonal cubierto de los Arquillos y la vía entre los Arquillos del ala y el edificio del Ayuntamiento, actual calle Mateo de Moraza.
La plaza de la Virgen Blanca, plaza Vieja, une el 4º y el 5º nivel con un plano inclinado. Vamos a analizar cómo la arquitectura domestica a la topografía y va creando esos niveles: El primer escalón entre el primer y segundo nivel conforma el límite norte de la plaza del Machete. Se crea la actual cuesta de San Vicente, calle sujetada por bóvedas de cañón de mampostería. El encuentro de este gran zócalo variable con el palacio renacentista de Villa Suso se resuelve con unas escaleras.
El segundo salto entre el 2º y 3º nivel se soluciona con el patio inglés que tienen los Arquillos en su fachada norte y las bóvedas de cañón bajo la plaza del Machete. La articulación de estos elementos en planta se soluciona también con sendas escaleras, una entre la fachada absidal de San Miguel y los Arquillos del ala y otra entre ambos Arquillos.
El tercer salto, entre el 3º y 4º nivel, lo resuelve el basamento común de los edificios de los Arquillos. Este zócalo se torna variable en Los Arquillos del juicio hasta llegar a la rasante de la plaza del Machete. El encuentro con la Iglesia de San Miguel se remata con unas escaleras. Esta solución se asemeja a la explicada anteriormente para el cambio entre el primero y segundo nivel, pero ahora se mantiene la rasante superior en vez de la inferior. Cabe mencionar que si nos situamos en la entrada de la calle Correría, además de disfrutar de una perspectiva fantástica del proyecto de Olaguíbel, entenderemos perfectamente el salto entre el tercer y cuarto nivel.
Ya en la calle Mateo Moraza, el salto entre el cuarto y quinto nivel lo hace el gran edificio de la plaza España. La fachada norte de la casa consistorial tiene una planta menos que la sur y tres partes claramente diferenciadas, para que el alzado sea proporcionado. Destacamos la belleza del almohadillado de su parte central y los detalles manieristas al estilo de Miguel Ángel Bounarrotti. Así como el escudo flanqueado.
La fachada sur del Ayuntamiento presenta las cuatro plantas. La baja y primera agrupadas en un basamento de arcos de medio punto con pilastras, semicolumnas y columnas toscanas. Orden masculino muy apropiado para un edificio institucional. Las plantas segunda y tercera constituyen el piano nobile y se coronan con una balaustrada. En la Virgen Blanca este desnivel se manifiesta en un plano inclinado que baja desde la escalinata de San Miguel hasta el -sobrante- monumento actual, que interrumpe el antiguo recorrido procesional que desde la Zapatería desembocaba en la Plaza España.